Concéntrate. En las ‘rooms escape’, el juego que triunfa en toda Europa, sólo dispones de 60 minutos para solucionar el enigma y encontrar la salida. ¿Te atreves?
La Teoría de Flow –también llamada de la experiencia máxima– hace referencia al «estado en el que la persona se encuentra completamente absorta en una actividad para su propio placer y disfrute, durante el cual el tiempo vuela y las acciones, pensamientos y movimientos se suceden sin pausa». Esta afirmación sirvió al psicólogo húngaro Mihály Csíkszentmihályi para desarrollar por primera vez en Europa lo que hoy conocemos como ‘room escape’. Corría el año 2011, aunque muchos atribuyen la creación de este juego a un grupo de informáticos de Silicon Valley, California. ‘Origen’, como se llamaba el proyecto, tomaba forma en 2006. Sea como fuere, cinco o diez años después (según a quién preguntes), esta alternativa de ocio inteligente triunfa en todo el Viejo Continente.

¿En qué consiste? Son juegos de escape en vivo, normalmente con una temática determinada o con un hilo conductor, y que se realizan en equipo en un espacio cerrado. Para salir de allí antes de que acabe el tiempo (generalmente una hora), hay que recurrir a la lógica y al ingenio para descifrar el acertijo o rompecabezas que otorgue la llave para escapar. Inspirado en los videojuegos, son experiencias reales. Las temáticas son de lo más variadas, normalmente de terror o ciencia-ficción, pero también hay propuestas para resolver acertijos matemáticos. Dentro de las ‘rooms escape’ podemos convertirnos en los protagonistas de nuestra propia aventura y meternos en la piel de un detective, un fugitivo, un héroe o un espía.
Escapistas por Europa
Eso proponen desde la empresa Exit Game, que surgió en Berlín y que ahora también tiene sede en Madrid, en el barrio de Chamberí. ¿Qué se encontrarán los valientes que atraviesen el umbral? Una habitación decorada al detalle y una misión por resolver. Quedarán atrapados en otra dimensión de la que tendrán que salir antes de que el reloj llegue a los 66 minutos.

En Exit Berlín (Losterstraße 62) tienen cuatro misiones: Madhouse, Secret Prison, Hackers Home Reloaded y Alien Invasion. En la primera, el grupo “despierta” en un manicomio con el único recuerdo de estar de viaje en Berlín. Uno de los pacientes del psiquiátrico comienza a perseguir al grupo y así empieza una carrera para salvar tu vida antes de que acabe el tiempo. En la prisión secreta cada miembro del grupo comienza la actividad en solitario y ahí está el primer reto: escapar para reunirte con el resto. El protagonista de la tercera opción es Peter Wallner, un ‘hacker’ que planea propagar un virus informático desde su casa de Berlín. El objetivo es encontrar el paradero de Wallner para que el virus no se extienda a otros países. La última alternativa incluye una invasión alienígena. Los extraterrestres han hecho desaparecer al equipo enviado por el gobierno para solucionar la situación. La misión consiste en resolver estas misteriosas desapariciones y proteger así el planeta.

En Enigmik Barcelona (calle Rosselló, 508), el juego está pensado para grupos de dos a seis personas. El objetivo es el mismo, resolver los enigmas planteados para no quedarse atrapado. El primer reto de escapismo que han planteado desde esta empresa es ‘The bunker’. No es la única aventura que puedes vivir en la Ciudad Condal. En Cronologic (Av. Meridiana, 129) está pensado para los amantes de ‘Regreso al Futuro’ y otros clásicos de ciencia-ficción. Los crono-viajeros que no consigan completar la misión se quedarán atrapados en el tiempo para siempre. Ofrece la posibilidad de competir contra otro equipo para ver quien es el más rápido en volver al presente.
En busca del Santo Grial
La compañía Escape tiene habitaciones repartidas por Edimburgo, Glasgow, Newcastle y Dublín. En la capital irlandesa (6 Whitefriars) cuentan con dos: Espionaje (clásico juego de escapismo) y la Habitación de Da Vinci. En la primera, la premisa es la habitual: buscar pistas, resolver puzles de lógica y descifrar códigos para dar con la llave de la libertad en una hora. Las claves para lograrlo son trabajar en equipo y observar cada detalle con la máxima concentración posible. En la Habitación de Da Vinci los participantes deben jugar a ser ladrones, pero en busca del bien común. Entrarán en la casa del profesor John Albright, coleccionista que ha ido atesorando importantes obras del artista italiano, incluyendo lo que muchos creen que es el Santo Grial. Aprovechando que el profesor no se encuentra en casa, el equipo deberá resolver las pistas y los códigos de seguridad para encontrar el Santo Grial y preservar la seguridad mundial.
En las sedes de Edimburgo (Colme Street y Dalry Road) tienen más opciones además de la sala Da Vinci: ‘The darker side of Edinburgh’, un juego basado en la historia y leyendas de la ciudad; ‘The Taken room’, en el que escapar de una acusación de asesinato por parte de un agente de policía, y ‘Area 51’, que propone investigar un misterio convertido en leyenda en la capital escocesa. Nadie sabe lo que se esconde detrás de la puerta, pero hay que averiguar si se trata de una conspiración o de un caso real. ¿Lo conseguirás?